domingo, 7 de noviembre de 2010

Escritura Automática -48-

Divisaba las siluetas negras contrastadas en el jardín geométricamente distribuido. Los árboles como triángulos, ejercían de eje simétrico, donde los transeúntes figuraban estéticamente, ademanes de cotidianidad.

Pensar en el día de fiesta. La noche anterior era el subidón de felicidad más preciado.Más allá de eso yacía el abismo. Las palomas seguían fecundándose sin parar en cualquier momento, eran el reflejo de la despreciable vida que nos tocaba vivir, llena de placeres caducos e instantáneos.

Abrazaste el ramo de flores que recibiste por mensajería instantánea.El olor a jazmín te transportó a tu infancia, donde interpretaste el complicado papel de lo inadvertido. Siempre me hablaste de carencias, de papeles secundarios magistralmente interpretados, sin un reconocimiento paternal. Te balanceabas en tu columpio pausadamente, contemplando, una vez más, los tulipanes en flor.

Estabas llena de sombras, pero el sol hacia abrir toda tu alma.Como una flor te abrías y relucías como si adoraras un dios.Tu vitalidad se veía ampliamente magnificada y el espejo que cegaba todo tu alrededor.
El sabor del regaliz, el mar se retira, es cuando paseas, buscando el cadáver de la sirena.


Escuchar: Gutevolk-Voices in a Pool

2 comentarios:

  1. A veces nuestra sombra y lo que esconde. es mas grande que nosotros mismos.

    Muás*

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